PRP facial: para qué sirve realmente y qué dice la evidencia | Dr. Cabrera Castelldefels
El PRP es uno de los tratamientos más mencionados en medicina estética y regenerativa. También uno de los más mal explicados. Se vende como solución para casi todo —rejuvenecimiento facial, caída del cabello, ojeras, arrugas, articulaciones— y esa promesa excesiva genera dos problemas: pacientes con expectativas incorrectas y pérdida de confianza cuando el resultado no es el esperado.
En este artículo explico exactamente qué es el PRP, para qué tiene evidencia real y para qué no, y cómo saber si puede tener sentido en tu caso concreto. Las afirmaciones clínicas están respaldadas por las referencias que encontrarás al final del artículo.
Qué es el PRP y cómo se obtiene
PRP son las siglas de Plasma Rico en Plaquetas. Se obtiene a partir de la propia sangre del paciente mediante un proceso de centrifugación que concentra las plaquetas y los factores de crecimiento que contienen.
El proceso es el siguiente: se extrae una pequeña cantidad de sangre del paciente —entre 10 y 30 ml según el uso—, se centrifuga para separar sus componentes y se obtiene una fracción concentrada de plaquetas. Esa fracción se reintroduce en el área a tratar mediante infiltración.
Las plaquetas liberan un conjunto de mediadores biológicos relevantes para la regeneración tisular: factor de crecimiento derivado de plaquetas, factor de crecimiento transformante beta, factor de crecimiento endotelial vascular y factor de crecimiento similar a la insulina. La acción combinada de estos factores explica los efectos del PRP sobre la regeneración del tejido y la calidad dérmica.¹
Al ser autólogo —es decir, procede del propio organismo del paciente— el riesgo de reacción adversa es mínimo. Esa es una ventaja real. Pero no es sinónimo de eficacia universal.
Para qué tiene evidencia real el PRP
La literatura científica disponible muestra evidencia consistente en las siguientes aplicaciones:
Alopecia androgenética. El PRP capilar tiene buena evidencia como coadyuvante en el tratamiento de la caída del cabello de patrón hormonal, especialmente en fases iniciales y medias.²,³
Bioestimulación facial. El PRP se usa como tratamiento para mejorar la calidad dérmica —hidratación, luminosidad, textura— en pacientes con piel envejecida o dañada. El PRP no reemplaza al relleno ni el PLLA, pero mejora la calidad del tejido sobre el que actúan.⁴
Cicatrices de acné. El PRP tiene utilidad como coadyuvante en el tratamiento de cicatrices atróficas, especialmente combinado con otras técnicas de remodelación dérmica como el microneedling o el láser.⁵,⁶
Recuperación postquirúrgica y postprocedimiento. El PRP acelera la regeneración tisular tras procedimientos que implican agresión al tejido. Esto es estándar en la práctica clínica desde hace años.
Para qué no tiene evidencia suficiente
Este es el punto donde la comunicación habitual sobre el PRP falla. La literatura disponible no respalda el uso del PRP en monoterapia para varias indicaciones que se promocionan con frecuencia:
Ojeras y depresión periorbital. La evidencia disponible es limitada e inconsistente. Las ojeras tienen múltiples causas —pigmentación, pérdida de volumen, vascularización— y el PRP no actúa de forma eficaz sobre todas ellas. Los láseres fraccionados y las combinaciones de técnicas obtienen mejores resultados.⁷
Arrugas profundas. El PRP mejora la calidad dérmica pero no tiene capacidad de rellenar ni de relajar el músculo. Para arrugas dinámicas se necesitan neuromoduladores. Para arrugas estructurales con pérdida de volumen, rellenos. Es una limitación mecanística del PRP, no un fallo del tratamiento.
Regeneración masiva de piel muy dañada. En casos de daño actínico severo o envejecimiento avanzado, el PRP solo no es suficiente y debe combinarse con otras estrategias clínicas.
Cuándo tiene sentido hacerse un PRP y cuándo no
El PRP tiene sentido cuando:
- Existe una indicación clínica clara y específica para ese paciente.
- Se usa como parte de un protocolo más amplio, no como tratamiento aislado.
- El médico explica con claridad qué objetivo persigue y en qué plazo se esperan resultados.
El PRP no tiene sentido cuando:
- Se ofrece como solución universal sin diagnóstico previo.
- Se usa para tratar una indicación para la que no tiene evidencia suficiente.
- El paciente tiene expectativas de resultado que el PRP no puede cumplir solo.
- Qué preguntas hacerle a tu médico antes de hacértelo
Antes de aceptar un tratamiento con PRP, estas son las preguntas que deberías poder responder con la información que te ha dado tu médico:
¿Para qué está indicado el PRP en mi caso específico?
¿Qué resultado espero a los 30, 60 y 90 días?
¿Es suficiente solo o forma parte de un protocolo más amplio?
¿Cuántas sesiones necesito y con qué frecuencia?
¿Cómo vamos a evaluar si está funcionando?
Si tu médico no puede responder estas preguntas con claridad, es que no hay protocolo. Y sin protocolo, no hay criterio clínico real.
Si tienes dudas sobre si el PRP puede tener sentido en tu caso, el primer paso es una valoración diagnóstica. En esa consulta analizamos qué está ocurriendo en tu piel o en tu cuero cabelludo y decidimos, con criterio clínico, qué tiene sentido hacer y qué no.
¿Cuántas sesiones de PRP se necesitan para ver resultados?
¿El PRP duele?
¿Puedo combinar el PRP con otros tratamientos?
Referencias y evidencia
Selección de literatura científica revisada por pares en la que se apoyan las afirmaciones clínicas de este artículo. Se priorizan metaanálisis y revisiones sistemáticas recientes.
- Everts P. et al. Action of Platelet-Rich Plasma on In Vitro Cellular Bioactivity: More than Platelets. Int J Mol Sci, 2023. Ver fuente
- Platelet-Rich Plasma in the Management of Alopecia: A Systematic Review and Meta-Analysis of Clinical Evidence. Dermatology and Therapy (Springer), 2025. Metaanálisis con 43 ensayos clínicos aleatorizados y 1.877 participantes. Ver fuente
- Donnelly J. et al. The role of platelet-rich plasma in androgenetic alopecia: A systematic review. Journal of Cosmetic Dermatology, 2024. Ver fuente
- Platelet rich plasma for facial rejuvenation: an overview of systematic reviews. Journal of Cosmetic Dermatology, 2024. Ver fuente
- Optimal treatment options for acne scars in patients with historic acne: a systematic review and network meta-analysis. 2025. Network metaanálisis con 68 ensayos clínicos aleatorizados y 4.480 pacientes. Ver fuente
- Combined Effect of Microneedling and Platelet-Rich Plasma for the Treatment of Acne Scars: A Meta-Analysis. Frontiers in Medicine, 2021. Ver fuente
- Pour Mohammad A. et al. The First Systematic Review and Meta-Analysis of Pharmacological and Nonpharmacological Procedural Treatments of Dark Eye Circles. Dermatologic Therapy, 2025. Metaanálisis con 33 estudios y 1.320 pacientes. Ver fuente
*Este artículo tiene carácter informativo. Consulta con un médico especialista antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento